Taller sobre el manejo de copal en lacomunidad de los Sauces

Tepalcingo, Morelos

Itzel Abad Fitz
ManejoMorelosTalleres

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Desde tiempos prehispánicos se lleva a cabo la práctica de la extracción de resina de copal, misma que está vigente hasta nuestros días. El copal o “copalli” en náhuatl, es utilizado como sahumerio particularmente en las festividades de día de muertos. Además de utilizarse como ofrenda, también tiene otros usos como el medicinal. Es considerado un producto forestal no maderable, muy valorado económicamente, mismo que es comercializado a distintos niveles, local, regional, nacional. La Mixteca Poblana y el sureste del estado de Morelos proveen la tercera parte de la producción que se consume en  México.

Particularmente, el municipio de Tepalcingo en el estado de Morelos alberga a la comunidad de Los Sauces, la cual se dedica principalmente a la extracción de resina “copal” y a la ganadería.

Por este motivo se eligió esta comunidad para realizar un taller dirigido a “copaleros”, como se conoce a las personas que se dedican a esta práctica, con el objeto de conocer las diferentes perspectivas de organización, conocimiento tradicional, prácticas de manejo, problemáticas, entre otros, saberes que realizan en relación a la práctica de copal. Este taller estuvo dirigido por el Dr. José Blancas, Dr. J. Antonio Sierra Huelsz, Biól. Fabiola Mena Jiménez y Biól. Itzel Abad Fitz.

El desarrollo del taller se llevó a cabo primeramente por medio de una exposición del desarrollo de algunos de los resultados de tesis de maestría de la Biól. Mena, quien ha trabajado directamente en la comunidad, en algunos muestreos y observación participante junto con un equipo de trabajo de diferentes personas entre estudiantes de distintos niveles hasta académicos. Se abordaron algunos temas sobre la práctica del “picado de copal” como se le conoce a esta actividad.

Los asistentes se dividieron por grupos de trabajo, para la realización de dinámicas, discusiones, intercambio de saberes, para un mejor desarrollo del taller, al final se reunieron 30 copaleros en la presentación de la plenaria, para dar las conclusiones finales.

Se llevó a cabo una dinámica en la que se buscó que cada uno de los grupos integrados en el taller identifique la distribución de los árboles de copal en el territorio de la comunidad, así como las diferentes variedades de copal que identifican. También se observó que el ordenamiento de sus territorios está marcado por un proceso antiguo el cual sigue vigente.

Las conclusiones se construyeron de manera grupal. Entre algunas de estas se puede mencioanr que: los copaleros coinciden en que se pueden organizar para reforestar por persona un número de árboles por año y darles seguimiento para que con el paso de los años tengan más arboles de copal en su comunidad; concuerdan en que cada temporada les ha costado más trabajo encontrar las pencas de maguey que son fundamentales para la colecta de copal; se dan cuenta de que deben tomar alternativas, una de ellas es hacer trabajo de trasplante de agaves. El conocimiento que la gente tiene sobre sus espacios y sus recursos son apropiados, desde su perspectiva, para poder hacer un uso adecuado del recurso. Este conocimeinto se traduce en estrategias para planear mejor sus espacios.

Al mismo tiempo, hicieron énfasis en la importancia de tener permisos de remisión para la venta del copal, ya que esto les dio beneficios en el aumento del precio al que lo pudieron comercializar. A pesar de que no cuentan con un reglamento como tal, si tienen claras las reglas internas sobre el manejo de sus parcelas o potreros en donde tienen sus copales. Todo esto está ligado a un conocimiento botánico-campesino sobre la fisiología y ecología de los copales que han aprendido a lo largo de la historia generación tras generación.